El peso del estilo de vida y la ergonomía
Gran parte de los problemas espinales tienen su raíz en la cotidianidad. El sedentarismo prolongado y una mala postura frente a las pantallas o en el trabajo someten a las vértebras a un estrés continuo. Cuando estos hábitos posturales deficientes se mantienen en el tiempo, se crea el escenario perfecto para el desarrollo de contracturas musculares profundas que bloquean la fluidez natural de nuestro movimiento corporal.
